Para ser un empresario o emprendedor exitoso no debes ser un genio: solo necesitas tomar decisiones inteligentes en mayor cantidad y con mayor frecuencia. A veces nos ocurre que tomamos decisiones a la ligera o de forma muy emocional y cada día que pasa dicha impulsividad puede convertirse en oportunidades desperdiciadas. Hoy te quiero explicar algunos de los principales problemas que los emprendedores tienen al hacer decisiones de negocios.

Warren Buffett sabiamente dijo una vez: “Alguien está sentado en la sombra el día de hoy porque alguien plantó un árbol hace mucho tiempo“.

Algo que podemos entender de la frase de Mr. Buffet es que para tener éxito en los negocios necesitas ver el panorama general, saber en dónde te encuentras, con el fin de saber claramente hacia dónde se dirige tu negocio. Desarrollar el hábito de tomar decisiones inteligentes sentará las bases de su vida de empresario.

Te quiero contar algunas cosas que los emprendedores inteligentes evitan a toda costa con el fin de hacer crecer su negocio y tener más éxito. Estos consejos a mí me han sido de mucha utilidad a lo largo de mi vida.

Primero y muy importante, no sufras el denominado “Síndrome del Gerente General del Universo”.  Recuerdo que, en mis primeras aventuras de negocios, yo era un fanático del control. Yo era el rey de la microgestión (que es el equivalente corporativo de ese síndrome). Al igual que muchos propietarios de negocios primerizos, quería conocer todos los detalles porque, como bien sabes, cuando estás iniciando, está haciendo todo como “Un espectáculo de un solo hombre”.

Cuando se inicia corresponde estar vendiendo, cerrando, facturando, comercializando, conociendo gente nueva (prospectos), cumpliendo, atendiendo llamadas, etc. Estar hablando con todo el mundo y realizando una “gerencia de todo” para asegurarte que el negocio no se desintegre.

Pero eventualmente, a medida que tus actividades crezcan, golpearán un techo de cristal. Ese comportamiento individualista y controlador te impedirá pasar al siguiente nivel. Tienes que dejarlo ir, y dejar de gestionar todos y cada uno de los pequeños detalles.

Tienes que convertirte en un pensador estratégico, visualizar tu negocio en términos de “Macros” y descubrir a dónde vas. Tu trabajo es descubrir tu visión. Luego, recluta y contrata talentos con las capacidades, los talentos y la cultura para ayudarte a ejecutar tu Visión. Tienes que decidir a quién quieres en tu equipo.  Luego, como líder, debe asignar y priorizar los recursos y el capital para ayudar a tu equipo a ejecutar esa visión.

Cuando estás haciendo micromanagement, o sea tratando de controlarlo todo y a todos, no puedes hacer nada bien, porque estarás demasiado ocupado concentrándote en los pequeños detalles del engranaje de tu negocio para ver cómo encajan todas las piezas pequeñas. Tienes que dar un paso atrás para poder gestionar de forma apropiada.

Haz reuniones rutinarias para comunicarse con tu equipo para obtener actualizaciones y para administrar los objetivos y las metas, no trates de controlar todas las tareas (¡grave error!). Debes confiar en que has contratado a las personas adecuadas y que son capaces de hacer su trabajo.

Segundo punto importante: “No digas sí a todo”. Al comienzo de tu carrera en los negocios, probablemente tendrás que decir sí a todo. Debes decir que sí a cada cliente, a cada correo electrónico, a cada reunión porque sigues creciendo. No se puede permitir perder oportunidades potenciales. Pero cuando alcances un cierto tamaño, tienes que empezar a decir NO.

¿Por qué? Debes darte cuenta que tienes una cantidad finita de recursos, principalmente el de tiempo. Entonces, como el principal actor de tu propio negocio, debes aprender a priorizar. En mi caso personal, todo lo que viene a mi mesa: inversiones, empresas conjuntas, negocios, tengo que pasarlos por un filtro con el fin de darme cuenta si encaja con mi visión o si solo es una distracción.

Habrá algunas cosas a las que podrás responder, otras que debes ignorar, pero como empresario, necesitas aprender cuándo decir que sí y cuándo decir que no.

Sin embargo, permíteme darte un consejo que te parecerá contradictorio: Nunca dejes de escuchar a todos los potenciales clientes. Como empresario, estás para resolver los problemas de otras personas y satisfacer sus necesidades y obtener ganancias en el proceso. No se puede satisfacer las necesidades de otras personas si no sabe cuáles son sus necesidades.

Los emprendedores pasan tanto tiempo trabajando en su producto o mejorando que no pasan el tiempo suficiente escuchando a sus clientes. ¿Están escuchando los comentarios o están haciendo algo que nadie quiere? Mi consejo: aprende a escuchar con atención a los demás, no te cierres a una reunión, solo asegúrate de filtrar bien lo que aceptes plenamente.

Finalmente, quiero recomendarte que nunca dejes de crecer en tu desarrollo personal. Hasta el día de hoy todavía leo dos o tres libros a la semana. Estoy tan dedicado al aprendizaje como cuando no tenía dinero inicié mi carrera como emprendedor.  Cuando conduzco, cuando estoy haciendo ejercicio, escucho un podcast sobre emprendedores exitosos. Incluso cuando estoy trabajando, respondiendo correos electrónicos o revisando las redes sociales, tengo programas educativos en segundo plano.

No es lo que sé, sino lo rápido que aprendo y lo pongo en acción. Para mantenerte competitivo hoy necesitas convertirte en una persona más valiosa para el mercado y para convertirte en una persona más valiosa para el mercado, debes dominar la mayor cantidad de habilidades posibles en tu área.

Espero que los consejos que te he brindado te sean de utilidad, ojalá que algún día pueda escucharte y me cuentes tu propia experiencia.

Por favor contáctame,abrazo.