Marzo es un mes que tiene mucho significado para mí, principalmente porque fue en marzo 2011 cuando recibí uno de los regalos más abstractos y difíciles de entender que la vida me ha dado: hace 9 años me diagnosticaron un tumor el cual, resultó ser maligno. Digo que fue abstracto y difícil de entender porque durante las primeras 24 horas de la noticia, lo interpreté esto como si fuese una maldición para mi vida. Lo que jamás imaginé es que era un renacimiento y una nueva oportunidad para reencontrarme con mi esencia y conectarme con el éxito y la abundancia. Desde ese momento, mi vida cambió para bien y para siempre. 

Muchas veces nos quejamos de lo que nos sucede y dejamos de lado las enseñanzas que estos acontecimientos tienen para nuestra vida. Recuerda siempre que los desafíos y las adversidades solamente tienen dos intenciones: hacernos más fuertes y obligarnos a crecer. 

Cuando estás frente a una situación que parece poder acabar con tu vida y tu estabilidad, es cuando comienzas a valorar cada segundo de tu vida y todo lo “insignificante” se vuelve grandioso, lo simple se vuelve mágico y los desafíos se convierten en un regalo de Dios.

Muchas veces no nos explicamos porque en nuestras vidas pasa lo que pasa y con el tiempo lograremos descubrir que eso que sucedió, era exactamente lo que necesitábamos  para hacer las paces con nosotros mismos, con nuestra familia, con la vida, para recordar lo que es realmente importante. Ese momento de intimidad cuando estás cuestionando ¿por qué a mi? es cuando necesitas capturar la esencia del regalo que no estás viendo y que debes tomarlo, abrazarlo, aceptarlo y hacerlo parte de tu vida. 

No importa cual es la situación que estás viviendo ahora mismo, lo único que te puedo decir es: eso también pasará y lo superarás. Sacarás fuerzas cuando pareciera que estás débil, verás la luz aún en la oscuridad, sentirás ganas de vivir aún cuando pienses que todo está acabado, encontrarás opciones aún cuando pienses que no las hay, sentirás compañía aún cuando sientas que estás solo. 

Naciste y viniste a este mundo para triunfar, así que levántate con la frente en alto, arróyate las mangas y ponte a trabajar para construir la realidad que deseas. Si no estás conforme con lo que tienes, cambialo, esfuérzate más, estudia más, eleva tus estándares. No te conformes, siempre sigue hacia adelante porque aún falta mucho por descubrir. 

Recuerda que las situaciones no te definen. Lo que te define es lo que tú haces ante estas situaciones. Una situación adversa es el detonante perfecto y un recordatorio permanente que siempre te dirá: has pasado por cosas peores, esto lo sabrás resolver con éxito. 

Prepárate para crecer sin límites y vivir una vida llena de abundancia, prosperidad y éxito.