fbpx

Una persona puede ser exitosa en el corto plazo gracias a sus habilidades técnicas (duras), sin embargo, en el largo plazo será exitosa por sus habilidades interpersonales y de relacionamiento (habilidades blandas). El 80% del éxito o fracaso de una persona radica en su psicología y el otro 20% en sus habilidades técnicas. 

Mi nombre es César Loáiciga, soy estratega de vida y negocios y te quiero compartir un extracto de lo que me ha sido útil para transformar mi realidad y convertirme en un emprendedor destacado.

Lo que trunca la carrera de una persona no son los obstáculos, sino, su incapacidad para adaptarse a la situación y superar estos obstáculos.  

La mente no ha sido diseñada para gestionar el cambio de forma natural, principalmente porque el cambio te obliga a salir de tu zona de confort y esto requiere que tu cerebro gaste más energía, aumente sus temores y reduzca sus momentos de placer. 

El cambio es natural a la vida más no al ser humano. Antes de que comencemos inclusive a pensar en el cambio, nuestra mente tratará de encontrar un sin fin de justificaciones de por qué no debe hacerse este cambio, algunas justificaciones sonarán coherentes y lógicas; y otras sonarán absurdas y estúpidas. 

Pero…. ¿Por qué no cambiamos?

La respuesta es muy básica, sencilla y bastante primitiva: por miedo, no generamos cambios en nuestra vida por miedo. Miedo a no tener los recursos que necesitamos para lograrlo, miedo a no ser lo suficientemente bueno en lo que haces, miedo a ser rechazado / criticado / juzgado, miedo a decepcionar a alguien que aprecias mucho.

El miedo es la emoción más básica y primitiva que hemos experimentado desde los inicios de la humanidad. El miedo no es malo, todo lo contrario, es lo mejor que nos ha pasado, porque gracias a que sentimos miedo es que hoy somos lo que somos y tenemos lo que tenemos. Nuestra mente sufre dos efectos ante el miedo: nos paraliza o nos moviliza. ¿Cuál es el efecto que el miedo tiene en tu mente?

No te sientas mal si en algún momento tu mente por temor rechaza el cambio, esto nos pasa a todos y nadie está exento de que esto suceda. Lo que no es normal y no debe suceder es que el cambio te paralice a tal punto que tires por la borda todo lo que has construido. 

En este pequeño y práctico video te quiero compartir lo que he hecho en épocas de cambios acelerados como el que estamos viviendo hoy día. 

Existen cuatro etapas que vas a experimentar antes de llegar a ejecutar un cambio de manera efectiva y asertiva:  

    1. Rechazo: dirás que no sirve, no es para ti, es muy caro, no lo necesito, no lo puedo adquirir, es para otra persona/empresa. 
      1. Preguntas clave para avanzar en esta etapa:
        1. ¿Qué es lo peor que puede pasar si lo intentas? 
        2. ¿Qué es lo mejor que puede pasar si lo intentas?

 

  • Resistencia: estás claro en que debes hacerlo, pero aún no confiarás. 

 

      1. Preguntas clave para avanzar en esta etapa:

 

  • ¿Qué podrías perder si lo intentas? 
  • ¿Qué puedes ganar si lo intentas?
  • ¿Cuáles herramientas/recursos tienes que serán útiles para avanzar?
  • Exploración: buscarás diferentes alternativas para encontrar soluciones. 

 

    1. Preguntas clave para avanzar en esta etapa:
      1. ¿Cuáles son las opciones para llegar a donde quiero llegar?
      2. ¿Cuáles son las distintas rutas/caminos que se pueden tomar para llegar a donde quiero?
  1. Aceptación. crearás e implementarás un plan que cambiará tu realidad.
    1. Preguntas clave para avanzar en esta etapa:
      1. ¿Cuál es el plan / estrategia puntual para lograrlo? 
      2. ¿Cuáles recursos específicamente necesito para lograrlo?

 

Si hay algo que tenemos garantizado en la vida es el rechazo, por eso debemos adoptar el proceso de cambio como algo natural, porque cada vez que te digan “NO”, necesitarás cambiar tu estrategia actual por una estrategia más contundente y asertiva. 

Te invito a abrazar el cambio como si fuesen pétalos de rosa o piezas de seda. El cambio es bueno, abracemos el cambio y la transformación.